Garantiza a la carrocería y a los parachoques de los automóviles una extraordinaria repelencia al agua, resistencia a la degradación atmosférica, protección de las manchas y de los rayos UV.
Impide la corrosión de las aleaciones de aluminio protegiendo las llantas de aleación.
Protege de la salinidad y de los efectos del envejecimiento de la carrocería.